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Hemeroteca Virtual - Museo Internacional del Estudiante

Autor:              Antonio García Boiza.

Título:            PORTUGAL Y ESPAÑA.
                       LOS ESTUDIANTES DE COIMBRA EN
                       SALAMANCA.

Publicación:   Museo Internacional del Estudiante, 2009.

Ver. original:  El Adelanto.

Fecha:            Jueves, 26 de abril de 1923, p. 1.

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Los estudiantes portugueses, según se nos comunica a última hora de anoche, han retrasado su llegada a Salamanca para hoy a las cinco y cuarto de la tarde. Por medio de carteles y en los encerados de los periódicos, se harán públicos los actos que hoy se celebren en su honor.

¡SEAN BIEN VENIDOS!

Hoy llega a Salamanca el orfeón de Coimbra.

Sean bien venidos a este viejo rincón de Castilla los estudiantes portugueses, que llegan a nosotros en simpática cruzada, trayéndonos, con la afectuosidad de su carácter, el arte exquisito de sus tonadas, tan dulces, tan melodiosas, en las que ellos ponen el precioso tesoro de su juventud y de su entusiasmo.

Salamanca se siente orgullosa al recibir a esos mozos, más que huéspedes, hermanos, como hermanas fueron sus Universidades en aquellos venturosos tiempos en los que, en dulce trasiego, iban y venían de una a otra Escuela sus hijos, unidos en un sólo anhelo de ciencia, de fe y de entusiasmo…

Al llegar entre nosotros surge, obligado, el recuerdo de Arias Barbosa, Gouvea, Goes, Fonseca, Acevedo… y de aquellos nuestros, Nebrija, el Brocense, Fray Luis, Covarrubias, Meléndez y tantos otros que con su poderoso esfuerzo e inteligencia hicieron que la gloria de ambas Universidades fuese en aumento y que en Oxford, Bolonia y París se estudiase la ciencia y las obras de sus hombres fecundos y eruditos.

Sea esta una ocasión, al mismo tiempo que de estrechar los lazos de efusiva y sincera amistad, de intensificar el resurgimiento científico felizmente iniciado por la aproximación hispano-portuguesa.

Entre tanto Salamanca, y en nombre de ella EL ADELANTO, les envía una bien venida franca y cordial y se complace altamente, con toda la sinceridad de su alección, al recibir a los estudiantes hermanos.

A LOS ESTUDIANTES PORTUGUESES

Al venir de la Universidad de Coimbra, augusto recinto de la Ciencia, donde tanto ha resonado el eco luminoso de los esclarecidos ingenios que esmaltan las páginas de la brillante historia de aquel Centro del saber, vais a penetrar por primera, vea acaso, en la no menos gloriosa de Salamanca, su hermana, que os recibe engalanada y con el júbilo y bullanga de sus tiempos mozos.

            No es hoy, esta vieja e ilustre Escuela, lo que fué en los días en que sus graduados mayores disfrutaban del privilegio de los hijosdalgos nobles de sangre, pero sigue dando prestigio y relieve a la ciudad del Arte, que guarda con esmero y como reliquias venerables, los ejemplares más hermosos de los diferentes estilos arquitectónicos, las obras de renombrados autores, de los grandes genios.

            ¡Que las horas que aquí permanezcáis sirvan para acoger y fomentar ambas juventudes, la española y la portuguesa, ideas nobles y pensamientos sublimes, y que llevéis material abundante de impresiones y recuerdos, para que vuestra inteligencia inspiradora inunde el espacio con torrentes de luz en vuestra tierra bendita, donde la literatura y las bellas artes han llegado al mayor esplendor!

Enrique Esperabé de Arteaga

Rector de la Universidad de Salamanca.

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El que los estudiantes portugueses al pasar traigan una ráfaga de alegría y de fiesta, ya es algo – y no viene, por otra parte mal, esta fiesta en días de agitación electoral – pero sería de desear que trajese algo más duradero, alguna semilla de planta arraigadora.

 

            Confiamos en que algunos de los que han venido a España, muchos de ellos, tal vez todos, vuelvan con un deseo de estudiar y conocer mejor nuestra vida, nuestra historia, nuestro arte, nuestra literatura. Todo, menos nuestra política. Y de hecho podemos afirmar, debidamente informados, que en Portugal se conoce a España, entre la gente culta ¡claro! mejor que en España a Portugal. Al portugués le cuesta mucha menos pereza ponerse a leer español, que al español ponerse a leer portugués.

            Mas tratándose de estudiantes, sería muy de desear que echaran las bases de esa Federación internacional de estudiantes, por la que se labora fuera de España. Aquí muy poco o nada, si es que no se labora en contra de ella para que nuestras asociaciones estudiantiles sigan manteniendo ese triste espíritu de estrechez y confinamiento que tanto place a ciertos espíritus que hacen del casticismo una especie de mezquino provincialismo nacional. Están acostumbrados a dividir el mundo en provincias.

            Es triste cosa – y de ello hemos oído fuera de España – que cuando hay algún suceso internacional de los que marcan época, de los que son como hitos en la marcha de la civilización, suele ser la estudiantina española una excepción entre las estudiantinas del mundo civilizado, en lo de no asociarse en ningún sentido a su juicio, favorable o adverso.

            Si con visitas como estas se logra empezar a interesar a nuestros estudiantes por la vida internacional, mundial, de la juventudes académicas de todos los países de la civilidad ecuménica, no se habrá logrado poco. Pero nos tememos que siga nuestra estudiantina adscrita a la provincia de España.

Miguel de Unamuno.

SALUDO A LOS ESTUDIANTES

PORTUGUESES

Los escolares salmantinos nos sentimos orgullosos con vuestra visita, y si materialmente no podemos corresponder a vuestra deferencia y cortesía, he de manifestar, en nombre de todos, el afecto y cariño sincero que nuestra alma siente por la juventud alegre y estudiosa de la Universidad de Coimbra, de la Universidad hermana.

            Vuestra llegada nos llena de alegría y de íntima satisfacción, pues ha de sacarnos, aunque sea por breves momentos, de la modorra del vivir tranquilo; con vuestros típicos trajes, con vuestras capas, con las que muchas veces rendís pleitesía a las hermosas mujeres de nuestra España, haréis revivir en nosotros los tiempos de gloria de nuestra Universidad amada.

            Con vuestras serenatas nos recordareis al aguerrido manchego, estudiante generoso, mozo gastador, músico, enamorado, de La Tía Fingida, que supo enamorar a la señora D.ª Esperanza de Torralva Meneses y Pacheco, con los versos compuestos «por uno de los muchos poetas que en Salamanca había», y con la tuna formada por unos cuantos de sus amigos.

            Al veros, recordaremos trances y leyendas de amor; nuestras callejas tortuosas y angostas evocarán mil y mil historias y lances estudiantiles y acaso en la soledad de la noche algunos pasos lejanos nos traigan a la memoria al estudiante D. Félix de Montemar, que cantó  Espronceda.

            A los ilustres profesores de la Universidad hermana y a los escolares de la tuna y orfeón, a la par que le enviamos nuestro cariñoso saludo, le decimos con sencillez castellana:

            Sed bien venidos a nuestra hidalga ciudad y que vuestra breve estancia en la ciudad de los estudios os sea de feliz recuerdo.

Luis Beltrán Andrés.

Presidente de la Academia de Santo

  Tomás de Aquino.     

LOS ESTUDIANTES PORTUGUESES

            A las cinco y media de la tarde de hoy, llegarán los estudiantes y profesores de la Universidad de Coimbra, cuya visita tienen anunciada.

            Se les ha preparado un gran recibimiento, digno de la cordialidad existente entre ambos países y de la misión cultural que a España han traído los elementos culturales de la vieja y gloriosa Universidad lusitana.

            En Valladolid han sido agasajados espléndidamente.

            Los estudiantes de Coimbra que componen la excursión, son 195, de los cuales 147 son orfeonistas y 48 forman la «tuna».

            Además, con los escolares vienen los profesores doctores Roche Brito, Joaquín Cervalho, Gorçalvez Cerajeira, Díaz Pereira y Esparteiro; una diputación de la Academia de Coimbra; los tenientes Picáo Tello y Nuño Cruz; el presidente del orfeón, Carlos Clímaco Baptista; el representante de la Academia de Lisboa y Oporto, Alvaro Cruz Balao; el pintor Alberto Sousa; el director de Da Vanguardia, de Lisboa, que representa a todos los periódicos de la capital portuguesa; D. Pedro Muralha, y el presidente de la Academia de Coimbra, Fernández Martins.

            Por anticipado damos la cordial bien venida a los ilustres expedicionarios.

ACADEMIA DE SANTO TOMAS DE AQUINO

Los estudiantes universitarios que se hayan provisto de la correspondiente invitación para la velada en honor de los estudiantes portugueses, la presentarán a la entrada del Paraninfo, y a aquéllos  que carezcan de ella se les ruega entren por la puerta pequeña de dicho salón de actos. La entrada, pues, para los escolares es libre.

COIMBRA Y SALAMANCA

            Fiesta de fraternidad estudiantil, llena de saudade como una página primorosamente miniada en libro acariciado por dedos de jaspe de la más graciosa y gentil lectora, la que hoy celebran las dos Universidades hermanas, Coimbra y Salamanca.

            Los estudiantes de la vieja Coimbra, la ciudad de las leyendas de amor que inmortalizó Camoens como un símbolo eterno del bello y desgraciado país que está metido

                        no gosto da cobiça, e na rudeza

                        d´huma austera, apagada e vil tristeza

llegan a la no menos vetusta Salamanca, vecina de asiento y como ella bañada por un río sagrado que cantaron fray Luis de León y Meléndez.

            Así como Coimbra es para Portugal la ciudad eminentemente universitaria, así también lo es, o debiera serlo, para España Salamanca. Pero con una notable diferencia a favor de Portugal. Coimbra sigue viviendo su Universidad, llena de bellos recuerdos que dulcemente reposan en la ciudad milenaria. Salamanca – lo decimos con profundo dolor – ha perdido el amor a su Universidad, que es hoy una oficina más del Estado, como la Delegación de Hacienda, las de Obras Públicas o del Catastro. Los hombres que han regido el Municipio salmantino jamás cuidaron del aspecto evocador y antañón de los aledaños de la Universidad que por rara excepción se puede gozar hoy algún rincón histórico… Y una atmósfera de frialdad de hielo rodea a la casona solariega de la ciencia española, casi vacía de alumnos…

            Portugal no ha prodigado las Universidades. Ha preferido tener pocas pero bien dotadas, en vez del despilfarro español de tener once Universidades, nominales casi todas, sin alumnos y sin medios decorosos de vida y de trabajo. ¡Y aún se piensa fundar más!

            Otro bello ejemplo que imitar nos ofrece la Universidad coimbricense. A pesar de las corrientes progresistas que mueven la vida de la vecina República, un respeto casi religioso mantiene puro y diáfano este dulce remanso de la historia portuguesa y así tienen a gala acatar las bellas tradiciones del tiempo viejo, que hoy son encanto del visitante de la hermosísima ciudad que baña el Mondego.

            En cambio nosotros, con ser tan bella y artística la que nos legaron los siglos, casi renegamos de ella, y el ejemplo de los que por no sentirla quisieran modernizar la vida universitaria, nos amedrenta y apenas unos pocos espíritus románticos nos atrevemos todavía a vestir la toga. Y cuando vemos cómo la estiman y reviven Universidades tan modernas y calificadas como Oxford y Coimbra, nos alienta su ejemplo para seguir en el camino emprendido. Pero lo que más nos debe avergonzar ante los visitantes de otros países, es el haber consentido tantas y tan graves profanaciones como en Salamanca se han perpetrado. ¡Qué calles y qué casas modernas y qué suciedad y qué ambiente rural en todo y en todas partes!

            De este pecado acaso sea la causa el hecho triste y cierto que desde hace ya muchos años el espíritu universitario ha cesado de influir en Salamanca, por culpa acaso de la misma Universidad que hoy se siente sola.

            Pero no es ocasión de recibir al hermano con llantos y quejas que brotaron con fuerza del corazón a la pluma. Todavía, a pesar de los iconoclastas de nuevo cuño que ha padecido y padece Salamanca, encontrareis, hermanos Maestros y estudiantes de Coimbra, una bella ciudad que visitar, una Universidad donde aún suenan los fuertes pulsos del vivir glorioso de España y una Patio de Escuelas y unas callejas de la Catedral, donde no ha llegado hasta el presente, la perniciosa obra de los concejales que tienen iniciativas.

            Y si aún no os place la Salamanca actual, acogeros al sagrado de la historia escrita en sus piedras de oro y soñad, vosotros que sois hijos del pueblo más soñador de Europa. Soñad esos bellos sueños de poesía que canta el Romancero, el teatro y la novela picaresca, vividos por la gente moza del Estudio salmantino. Y cuando contempléis el Palacio de Monterrey sabed que allí vivió Diego de Torres, aquel arrapiezo que a los veinte años fue a Coimbra y a falta de presentaciones ajenas se anunció a sí mismo como «Chímico portentoso y excelente danzador», logrando que el ansia de ver al hombre nuevo se extendiera por toda la ciudad y que a millares acudieran los discípulos y los enfermos, pues alternaba las lecciones de baile «sembrando unturas, plantando xarabes e ingeriendo cerotes». El mismo que quince años más tarde, ya catedrático de Matemáticas en la Universidad de Salamanca, fue llamado por vuestra Universidad para ser su maestro, con las promesas de que le perdonarían los gastos de la incorporación del Grado, el examen y ejercicios y que solicitarían, además, del Rey D. Juan V, aumento de salario para su cátedra.

Antonio García Bóiza.

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NOTA: Artículo procedente de investigación original inscrita con el número SA-120-02 en el Registro de la Propiedad Intelectual. La presente edición ha sido normalizada y corregida para evitar el uso no autorizado de la misma. Todos los derechos reservados.
 

 
       
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