Sitemap.xml | Portada | Indice | Informacion | Colecciones | Videos | Biblioteca | Hemeroteca | Cancionero | Exposiciones | Noticias | Medios | Autor | Contacto |   

 
















 

 

 

 

       



 

Hemeroteca Virtual - Museo Internacional del Estudiante

Autor:              José Luís Sánchez-Gómez y Hernández

Título:            EXCURSIONES ESCOLARES.
                       LA TUNA
UNIVERSITARIA DE SALAMANCA EN
                       SEVILLA.

Publicación:   Museo Internacional del Estudiante, 2009.

Ver. original:  El Adelanto.

Fecha:            Martes, 31 de diciembre de 1929, pp. 1 y 2.

____

(Crónica telefónica de nuestro servicio especial)

            Sevilla, 30 (11 noche).- Hemos entrado en Sevilla, silenciosamente. Por las guitarras y las bandurrias y han hablado de nosotros, nuestros corazones de estudiantes de Salamanca. El estrépito con que irrumpíamos por los pueblos extremeños ha sido sustituido aquí por la devoción callada a una capital tan bella como Sevilla, con su Giralda airosa, que según la certera frase de un cronista, es “la sevillana con mantilla y peineta que preside la ciudad”. Para cantar a Sevilla, no teníamos mejor trova que la de nuestras propias almas juveniles. Y por eso, con las guitarras y las bandurrias y los violines bajo la capa española, hemos ido al Hotel, y en seguida nos hemos perdido por el laberinto delicioso del barrio de Santa Cruz, evocación maravillosa de otros tiempos y otras épocas, que Sevilla conserva para su mayor encanto.

Sevilla de noche, ha sido para todos los tunos, una revelación y un panorama de ensueño. Hasta la madrugada del domingo al lunes, hemos estado dando paseos y más paseos por la ciudad, asomándonos a Triana, este barrio típico y único, amorosamente regado y cantado por el Guadalquivir, que parece no haberle querido dejar nunca juntarse a la ciudad, para no confundirse con el medio tono europeizante y ciudadano.

*          *          *

A penas hemos dormido, desde el abanderado al último pandera de la Tuna. Hemos esperado el día con verdadera emoción. Y en las primeras horas de la mañana, en formación, más alta y más airosa y más roja y gualda la bandera, la Tuna se ha lanzado a “conquistar” Sevilla. ¡Parecía que sonaba mejor, por estas callejuelas de celosías y de patios soberbios, el pasacalle del maestro Goyenechea! Luego desembocábamos en la calle de Tetuán, en la típica de Sierpes, en la coquetona plaza de la Magdalena, en la espléndida de San Fernando, para pasar por la del Gran Capitán, camino de la Exposición, al lado de los muros de la enorme y prodigiosa Catedral, que ¡ay! si tuvieran sus piedras el tono dorado de las de Salamanca...

Ha sido nuestra presencia una sorpresa para los sevillanos y... para las sevillanas, que si aquí, por lo que dicen, no salen de casa más que en las fiestas de la Semana Santa y de la Feria de Abril, hoy, si han salido. Han abierto las celosías de sus rejas, las cancelas de sus patios, y se han echado a la calle, con la mantilla y la peineta y las flores en la cabeza... a ver a los estudiantes de Salamanca.

Las cigarreras, las hemos encontrado al paso. Los postulantes, y los que no somos indispensables para que la Tuna “suene”, hemos oído sus gracias y sus donaires, bajo este cielo único, de una luminosidad verdaderamente cegadora.

Todos los “tunos” vamos llenos de lazos de nuestras Facultades respectivas. Yo, por ejemplo, en el tricornio, en el brazo y en la capa, van los amarillos lazos de las donantes extremeñas.

Y a una de estas sevillanas castizas no se le ocurrió más que esto:

- ¿Y tú que estudias alma mía?, me pregunta.

- ¿Yo? Medicina.

- Bueno “farta” te “jase”, hijo mío, hijo mío... porque parece que llevas la “itericia “por “toas partes.

*          *          *

Pero para reflejar con exactitud la impresión que Sevilla nos ha producido a los estudiantes de Salamanca, además de tropezar con limitado de una conferencia telefónica y con los pocos recursos de mi intelecto, no echo tampoco en olvido que reflejar esta impresión juvenil sería como caer en la ridiculez de tratar de descubrir a esta bellísisma capital andaluza.

Así, pues, vayan como final estas notas informativas en las que se condensa la vida que hoy, lunes, ha hecho la Tuna en Sevilla.

Como antes digo, en un ambiente puramente primaveral, con un sol cegador y un cielo luminosísimo, paseamos por las calles principales a los acordes del maestro Goyenechea, yendo a la Exposición y entrando en la Plaza de España, cuyos pabellones han sido abiertos para que los estudiantes de Salamanca los visiten.

Hemos sido recibidos por el secretario general de la Exposición, en el salón de actos, que es verdaderamente grandioso.

Empleamos la mañana en la visita de gran parte de las instalaciones de la Plaza de España, y por la tarde admiramos la sección del Libro, de una curiosidad y enseñanza magníficas, pues en este salón hemos visto, desde la primitiva imprenta de Guttemberg, hasta la más moderna, pasando por todas las diversas facetas que este arte gráfico ha tenido, y que son extraordinariamente curiosas.

También hemos visitado el pabellón de Arte Antiguo, el de Bellas Artes y el Pabellón Real, que para darse exacta idea de ellos tienen forzosamente que verse.

El pabellón de la República de Guatemala fue abierto también para que le visitáramos, y sus dignos y exquisitos representantes, todo caballerosidad y afectuosidad a la juventud española, nos obsequiaron con un Café riquísimo.

Con esto, terminaron nuestras visitas a la Exposición, que hemos de continuar mañana. Y de nuevo en formación y ante la simpatía cordial de todos los sevillanos, nos dirigimos a la plaza Nueva, entrando en el Ayuntamiento, donde fuimos recibidos por el alcalde y los concejales en el salón de sesiones de la Corporación, otro salón magnífico, donde se pronunciaron discursos de bien venida y de delicados recuerdos para Salamanca.

La Tuna ejecutó el “Momento musical”, de Schubert, un fado y el pasacalle de Goyenechea. Todos fuimos obsequiados espléndidamente, anunciando el alcalde el envío de un donativo.

Esta noche vamos al teatro de la Exposición. Y mañana visitaremos la casa de González Byass, donde parece que se nos prepara un lunch de honor.

Como pueden ver los lectores, hemos aprovechado nuestras primeras horas de estancia en Sevilla. Y si no hemos “conquistado” a la ciudad, podemos asegurar que ella nos ha conquistado a nosotros en afecto y en admiración.

JOSÉ LUÍS SÁNCHEZ-GÓMEZ Y HERNÁNDEZ

____

NOTA: Artículo procedente de investigación original inscrita con el número SA-120-02 en el Registro de la Propiedad Intelectual. La presente edición ha sido normalizada y corregida para evitar el uso no autorizado de la misma. Todos los derechos reservados.
 

 
       
Volver a la página anterior
 
   
 Volver a la página anterior