Sitemap.xml | Home | Index | Information | Collections | Videos | Library | Newspaper Library | Songbook | Exhibitions | News | Media | Author | Contact |   

 


















 

 

 

 

       



 

VIRTUAL NEWSPAPER LIBRARY - International Museum of the Student

Author:              L. C.

Title:             DESDE BEJAR.

Publication:   Museo Internacional del Estudiante, 2009.

Original edition:  El Adelanto.

Date:            Miércoles, 24 de marzo de 1909, pp. 1 y 2.

____

La Tuna  escolar  salmantina.- Viaje  aplazado.- Entusiasmo  por  los  tunos.- Esperando el concierto.

            Me proponía hacer una amplia información sobre las causas que han motivado el aplazamiento de la venida de la Tuna salmantina a dar su anunciado concierto, cuando me encuentro hecha la labor en una hoja publicada por los alumnos de esta Escuela Superior de Industrias.

            Ella es un relato completo de todo lo sucedido, y como no dudo que EL ADELANTO satisfará mi deseo de publicarla, por mi cuenta sólo he de añadir que, si, como les dicen sus compañeros de aquí, se deciden a visitarnos, el éxito será hermoso.

O

La Tuna escolar salmantina y la Benéfica bejarana.

            La hoja, firmada y publicada el viernes, 19, por la Junta directiva de la Asociación Benéfica bejarana, nos obliga, bien a pesar nuestro, para deshacer equívocos y rechazar injustas imputaciones, a relatar hechos y detallar incidentes, que fuera mejor hubieran permanecido ignorados en obsequio al buen nombre de Béjar y a su justa fama de pueblo hospitalario.

            Conste, pues, deseando callar, hablamos en legítima defensa, conste igualmente que no imputamos a Béjar lo que sólo a unos pocos es imputable, y hagamos ahora breve historia de nuestras negociaciones con la Sociedad Cómico-benéfica, que tan caprichosamente nos censura, no sin protestar antes de las calumniosas frases con que en su hoja califica de manifestaciones incultas las que sólo fueron naturales expresiones de nuestro desagrado.

            Hace pocos días, la Tuna escolar salmantina, que recientemente visitó el vecino reino de Portugal, postulando para los damnificados por los terremotos de Italia, nos escribió manifestando su deseo de dar, en la noche del 21 del corriente y en el teatro de esta ciudad, un concierto para un fin benéfico, que supimos sería el mismo que la llevó a Lisboa.

            Ni nuestros compañeros de Salamanca, ni nosotros sabíamos entonces que la Benéfica bejarana tenía dispuesto dar su función en el mismo día, propósito del que nos enteramos al pretender arrendar el teatro para los escolares salmantinos.

            Así que supimos que la citada Sociedad tenía alquilado para el 21, acudimos a su presidente en súplica de que nos le cediera, hicimos el mismo ruego a varios de sus compañeros de Junta, y todos ellos, afirmando estar animados de los mejores deseos, nos citaron para una reunión con la directiva, en la cual habría de resolverse sobre nuestra pretensión.

            Ni por un momento se nos ocurrió dudar del éxito en nuestra empresa. Se trataba de una Sociedad domiciliada en la población, a la que parecía natural que la fuera indiferente aplazar por algún tiempo el espectáculo que preparaba; fiábamos demasiado en la galantería con que todas partes suelen, de ordinario, ser tratados los forasteros, y proponíamos además, por si ello era juzgado más conveniente a los fines caritativos que perseguían, que, en vez de aplazar su función, la anticipasen, con lo cual desaparecería el peligro de que un éxito de la Tuna, si por fortuna llegara a tenerlo, aminorase los ingresos en taquilla cuando la Benéfica bejarana acudiese a la caridad de sus convecinos.

            Nuestra confianza subió de punto cuando, en la reunión que celebramos con la Junta directiva, el presidente de la Sociedad, ingenuamente y con el asentimiento de sus compañeros, sin duda para que nos persuadiésemos de su sincero deseo de complacernos, hizo algo así como la historia íntima, el génesis de la función teatral preparada. Díjonos que el desvío con que el público les había tratado hasta aquí y sobre todo la conducta de cierta clase social, que les negaba su concurso, eran motivos que les incitaban a no proseguir en su campaña artístico-benéfica; pero que obedeciendo a mandatos de una junta general, iban, acaso por última vez, a dar un beneficio para los pobres, en la casi seguridad de que el beneficio sería ilusorio, ya que, para cubrir la hoja de gastos del teatro, probablemente tendrían que acudir a sus fondos sociales.

            Y nosotros nos preguntábamos: si tienen casi certeza de que el espectáculo no ha de dar un sólo céntimo a los necesitados; si, más que ejercer la caridad, van a demostrar que tienen arrestos para gastar en la humanitaria empresa hasta la última peseta de la caja social; si lo que quieren es dar una lección de generosidad y desprendimiento a quienes, según ellos, la necesitan, ¿qué interés pueden tener en que la función se celebre en este o en otro día?

Así es que ni por un momento dudábamos del resultado de nuestra solicitud, cuando nos dijeron que sería llevada al seno de una junta general, que se celebraría el día siguiente.

            Sin embargo, contra lo que racionalmente podía esperarse, de esta junta salió una rotunda negativa.

            Desde aquel momento quedó trazada nuestra línea de conducta. Pedimos al condominio el teatro para la noche del 20 y preparamos todo lo necesario para la venida de la Tuna y la celebración del concierto.

            Verdad es que nos fueron propuestas algunas soluciones, como conciliadoras de intereses a juicio nuestro no contrapuestos; pero también lo es que les contestamos sinceramente, que ni teníamos poderes para hacer pactos, de cualquier género que fuesen, ni nuestra misión tenía otro alcance que el de hacer los indispensables preparativos de la fiesta. En cuanto a la proposición de celebrarla, colaborando en ella la Tuna y la Benéfica bejarana, para partir entre ambas los beneficios, candidez grande hubiera sido por nuestra parte el aceptarla, aunque para ello hubiéramos tenido atribuciones, exponiendo a nuestros compañeros a ser víctimas, por concomitancia, de aquellos públicos desdenes, que tan amargas quejas habían arrancado a los que ahora pretendían ser sus asociados.

            Cuando acabábamos de recibir una carta en que los tunos nos decían que, al resolver venir a Béjar, siempre pensaron hacer un donativo a los pobres de la localidad; cuando mayores eran nuestro regocijo y gratitud por el honor que nos hicieron bellas y distinguidas señoritas, aceptando la presidencia de la fiesta que les fue ofrecida; cuando todo, en fin, estaba dispuesto para el concierto, nos enteramos de que alguien propalaba la especie de que la Tuna escolar salmantina traía el deliberado propósito de hacer fracasar la fiesta de la Benéfica bejarana, causando con ello grave mal a los pobres de la ciudad.

            Y nosotros, que no queremos ver a nuestros queridos compañeros de Salamanca envueltos en esa malsana atmósfera artificiosamente creada, aun estando seguros de que la mayoría de los bejaranos les recibirían con los brazos abiertos, les hemos pedido que suspendan su viaje.

            Ya tiene la Benéfica bejarana libre y expedito el camino y quiera el cielo que la inspiración le ayude en su labor artística, que los pasados desdenes se truequen en favores del público, y traduciéndose en saneados ingresos en taquilla, puedan enjugar con ellos muchas lágrimas.

            ¡Caridad! decimos también nosotros, pero caridad para todos, como la practicaron no ha mucho los escolares salmantinos que a Béjar vinieron a dar beneficios para asilos bejaranos y como la practicamos nosotros mismos con ocasión del centenario del Quijote.

            La Tuna salmantina si accede a nuestros ruegos, si, olvidando la descortesía de que ha sido objeto, satisface vehementes deseos nuestros, no tardará en venir a Béjar, donde estamos seguros de ello, será objeto de inequívocas pruebas de simpatía y afecto.

            Béjar 20 de Marzo de 1909.- En representación de los alumnos de la Escuela Superior de Industrias de Béjar, Modesto Arance, Agustín Sánchez, Eusebio Madroñero, Aurelio Nicolás Pinto, Aurelio Díaz.

O

El concierto de la Tuna.

            Ya es cosa definitivamente resuelta que la Tuna Escolar Salmantina dé su concierto en la noche del jueves, 25, para lo cual los tunos llegarán a esta ciudad en la mañana del mismo día, para regresar a esa en la noche del 26.

            Es muy considerable ya el pedido de localidades, especialmente de palcos, que excede al número de los que el teatro tiene.

            El presidente de la Tuna, que estuvo aquí ayer, recibió en todas partes impresiones por demás lisonjeras. Idénticas son las que yo tengo, y que me hacen augurar un lleno para la fiesta y un triunfo para los tunos. El señor Díaz de Villachica, a quien acompañé en su visita a las presidentas, se marchó encantado de la belleza y distinción de las mismas. Los casinos se aprestan a hacer a los tunos un cariñoso recibimiento y a contribuir con sus donativos al benéfico fin que persiguen.

            El conocido industrial, don Inocencio Blázquez, dueño del cinematógrafo de «El Progreso», con un desprendimiento que le enaltece, ha ofrecido entregar a la Tuna 25 pesetas.

L. C.

Béjar, 22 de Marzo de 1900.

____

NOTA: Artículo procedente de investigación original inscrita con el número SA-120-02 en el Registro de la Propiedad Intelectual. La presente edición ha sido normalizada y corregida para evitar el uso no autorizado de la misma. Todos los derechos reservados.
 

 
       
Return to the previous page
 
   
 Return to the previous page