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Hemeroteca Virtual - Museo Internacional del Estudiante

Autor:              Anónimo.

Título:             TUNA VALLADOLID-COIMBRA.

Publicación:   Museo Internacional del Estudiante, 2009.

Ver. original:  Noticiero Salmantino.

Fecha:            Viernes, 7 de febrero de 1902, p. 3.

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Concierto de anoche en el Liceo

En las butacas mucha gente distinguida, en las plateas y palcos muchas elegantes señoritas y bellísimas muchachas, en el gallinero muchos pollos de buen humor que en repetidas ocasiones cacarearon La Marsellesa y el Himno de Riego.

El espectáculo comenzó después de la hora a que estaba anunciado, lo cual dio lugar a que el público de las alturas se impacientase.

Al presentarse en la platea número 12 la reina de la fiesta, señorita Celia González Cobos, fue saludada con una nutrida salva de aplausos, digno homenaje a su belleza y elegancia.

Dio principio la fiesta con un breve discurso de presentación pronunciado por el presidente de la «Unión Escolar», que fue contestado por el presidente de la Tuna Valladolid-Coimbra quien dedicó elocuentes párrafos a la grandeza de Salamanca, a sus tradiciones, al carácter hospitalario de sus habitantes, y a la hermosura de sus moradores.

El escenario presentaba muy agradable golpe de vista. Aparecieron en primer término las banderas de la tuna vallisoletana y la del cuerpo escolar salmantino.

Los concertistas estaban agrupados en semicírculo; al lado de derecho, los «panderetólogos» postulantes y comisión al izquierdo, y en el fondo las cuatro bonitas banderas de las facultades que en esta Universidad se cursan.

El pasacalle Portugal-España del maestro Mateo fue muy aplaudido, especialmente en un periodo en que el autor copia, cambiando de ritmo, nuestra marcha real.

Los valse de O, Metra, Les femmes de feu, fueron magistralmente interpretados.

El tercer número de la primera parte fue cambiado por otro a consecuencia, según dijo al público el señor García Ruiz (don Emilio) de haberse utilizado el aparato reflector que se emplea para los trabajaos hombromanistas.

Fue también el señor Crespo, anunciado para las siluetas cómicas, el intérprete del número final de la tercera parte. Imitó de modo indescriptible a un artista de la ópera en la escena prólogo de I pagliaci. González recitando un trozo del pequeño del pequeño poema de Campoamor El tren sprex, a Carreras, a Oliveros, a Frégoli a Fuentes, actor de El Español, a una señorita cantando en una reunión de confianza, a un violín, sacando efectos maravillosos especialmente en la copia de piccicatos, á... El señor Crespo es capaz de imitarlo todo, pero tan a la perfección, que la vista y el oído confunden fácilmente la copia con el original. Porque el señor Crespo, no sólo tiene la difícil facilidad de emitir la voz en todas las texturas con la misma limpieza, sacando de ella todo género de modulaciones, sino que es además un cómico consumado. Por eso anoche se le aplaudió a rabiar, y si el público no hubiera respetado su fatiga, es seguro que él hubiera sido capaz de hacer toda la función apareciendo original y digno siempre del más entusiasta aplauso.

Le auguramos éxitos colosales en el vecino reino, donde acaso más que por estudiante le tomarán por una de las notabilidades excéntricas de España.

Don Adolfo González Casado, el único probablemente que no es estudiante, licenciado o doctor de Universidad, entre todos los que figuran en la comparsa, es ya más que un doctor en el poco fácil manejo del violín.

El y el señor Picó, notable pianista, aunque muy joven, fueron justamente ovacionados en la segunda parte del programa que estuvo encomendada a los dos.

En lo que nos parece que no han estado muy acertados los tunos ha sido en la elección de la obra cómica que para dar mayor variedad al programa, y acaso imitando a los estudiantes portugueses, han puesto en escena.

El precioso diálogo de los hermanos Quintero, El Chiquito, tiene que perder mucho necesariamente cuando es interpretado por dos hombres, aunque la ejecución esté a cargo de quien como Crespo y Pradera sabe moverse con desenvoltura en las tablas y subraya.

Don César Guerra hace de la guitarra lo que quiere en el género flamenco; «tié unas manos de oro», como decían anoche desde el paraíso. Además imita muy bien al fonógrafo. En Portugal, como aquí, conseguirá muchos aplausos.

La última parte del programa valió también repetidas ovaciones a sus intérpretes, principalmente al coupletista, que en los del cisco dedicó uno muy bien hecho a la reina de la fiesta y a don Mariano Peinador, como inteligente director de la comparsa, y como autor inspirado de la bella mazurca María, que es de corte muy elegante y está muy bien arreglada para la clase de instrumentos con que se había de ejecutar.

La fiesta, a más de brillantísima, hubiera resultado muy agradable, sobre todo para el público de butacas y plateas, si los niños serpentinistas no hubieran desplegado un celo indigno del lugar y de la galantería, en el deterioro del físico e indumentaria femeninos.

KONK.

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            Esta tarde ha estado la Tuna en la Diputación, siendo recibida y agasajada por los diputados provinciales señores González Domingo, López Pérez Estella y Beato.

            Desde el palacio de la Salina se dirigió al Seminario.

            Mañana será obsequiada con una serenata la presidenta señorita Celia González, reina de la fiesta.

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NOTA: Artículo procedente de investigación original inscrita con el número SA-120-02 en el Registro de la Propiedad Intelectual. La presente edición ha sido normalizada y corregida para evitar el uso no autorizado de la misma. Todos los derechos reservados.
 

 
       
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