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Hemeroteca Virtual - Museo Internacional del Estudiante

Autor:              Anónimo.

Título:             LA ESTUDIANTINA VALENCIANA EN
SALAMANCA.

Publicación:   Museo Internacional del Estudiante, 2009.

Ver. original:  El Lábaro.

Fecha:            Miércoles, 1 de marzo de 1905, p. 2.

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En el Ayuntamiento

A las seis de la tarde de ayer fueron recibidos en el Ayuntamiento los estudiantes  valencianos y la comisión salmantina  por el alcalde, Sr. Diez, y varios concejales, siendo espléndidamente obsequiados con puros, dulces y copas.

La velada

Desde el Ayuntamiento se dirigió la “Estudiantina Valenciana”, a la Universidad.

El Paraninfo estaba completamente lleno de distinguidas personalidades y estudiantes, contribuyendo a realzar la magnificencia de la fiesta los encantos de las bellas señoritas, que ocupaban una gran parte del salón.

Al llegar la “Estudiantina Valenciana” es saludada con una nutrida salva de aplausos.

Ocupa la presidencia el Rector de la Universidad, Sr. Unamuno, que tiene a su derecha a los señores Gobernador civil, No y Sánchez Rojas, y a su izquierda a los señores Bedmar, Segovia y Alcalde de Salamanca.

La estudiantina de Valencia toca admirablemente  L'entrá de la murta, y acto seguido hace uso de la palabra el presidente de la rondalla escolar, Sr. Villegas, que lee un discurso, en el que saluda a los estudiantes valencianos, y termina dando vivas a la rondalla de Valencia y a la Universidad.

El señor Chamón, secretario de la “Estudiantina valenciana”, después de hablar de la benéfica obra que vienen realizando, dirige un afectuoso saludo a los salmantinos.

Al terminar de hablar el señor Chamón, entra en el Paraninfo el “Orfeón Obrero”, repitiéndose los vivas.

Después de interpretar los valencianos la Serenata española, se levanta a hablar el presidente de la Academia Jurico-escolar, Sr. Rojas, que corresponde al saludo de los estudiantes de Valencia, y aboga por que la unión que se observa en los estudiantes cuando se trata de pedir al ministro vacaciones, la reine también cuando se quiera acometer alguna gran empresa.

El señor Noreña habla en nombre de los obreros.

Hace consideraciones sobre la unión entre obreros y estudiantes, y da las gracias a los valencianos, que han venido aquí no sólo a adquirir recursos para una magna obra como la Inclusa de Valencia, sino también a traer un recuerdo para perpetuar la memoria de aquellos que murieron el 2 de Abril.

Dice al Rector que los obreros están decididos a defender siempre la Universidad,  que es de todos los salmantinos.

El “Orfeón Obrero”, en medio de los y aplausos y vivas de la concurrencia, canta muy afinadamente El adiós del recluta.

Después habló el Sr. Unamuno, que comienza recordando que al mismo tiempo que este acto se realiza, está de cuerpo presente un catedrático de esta Universidad,  que todos conocían por su bondadoso y afable trato, y que quizá haya fallecido por el deseo constante de cumplir exacta y rigurosamente con sus deberes y obligaciones.

Después de dedicar este recuerdo a D. Manuel Rodríguez García, dice el Sr. Unamuno que en aquel lugar se hallaban reunidos unos estudiantes que van recorriendo poblaciones no para buscar en ellas Universidades donde mejor aprueben las asignaturas, sino en busca de sensaciones e impresiones.

Yo aprendí a amar a Valencia, decía el Rector, por las composiciones de un poeta llamado Querol.

Algunos versos de este poeta son leídos por el Sr. Unamuno, que dice no haber tenido por objeto la lectura de aquellas  poesías el añadir un número al programa, sino que de la misma manera que la mayoría de los oradores se enjuagan la boca con agua, él había querido enjuagar la suya con el agua dulcísima, de aquellos magníficos versos.

La mano que sabe pelear, decía, es la que tiene el pulso más seguro para pintar en un pintor; para manejar el cincel, en el escultor, y para tocar, en el músico.

A lo que uno debe aspirar, es a ser llevado desde la cuna a la tumba por el Hacedor Supremo, que es un luchador omnipotente.

Hay en esta ciudad un recuerdo de un valenciano insigne en uno de sus más magníficos templos. Un cuadro hermosísimo de la Inmaculada Concepción, que es admirado por todos, y que en su parte inferior tiene un rótulo que dice: “Lo hizo José de Rivera”.

Todas las artes tienen una utilidad mayor o menor: la música tiene también una utilidad grandísima, incomparable. Tiene la gran utilidad de que no tiene utilidad alguna.

Otros muchos párrafos del discurso del Sr. Unamuno hubiéramos querido transcribir; pero la ineptitud del que esto escribe impide hacerlo.

El Sr. Unamuno estuvo ayer en su discurso como pocas veces, y prueba de ello fueron los aplausos incesantes del publico, que le interrumpieron varias veces.

Y terminó el acto con la Serenata de invierno, cantada por el orfeón, y la bonita pieza Aires valencianos, interpretada  por la “Estudiantina Valenciana”.

El baile

Como estaba anunciado, se celebró en el Casino del Pasaje, y a él concurrieron  muchas señoritas y la mayor parte de los estudiantes valencianos.

Se bailó hasta después de pasadas las doce.

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NOTA: Artículo procedente de investigación original inscrita con el número SA-120-02 en el Registro de la Propiedad Intelectual. La presente edición ha sido normalizada y corregida para evitar el uso no autorizado de la misma. Todos los derechos reservados.
 

 
       
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